El estudio de la nobleza y la movilidad social constituye una línea de investigación transversal en la obra de Carmen Sanz Ayán, estrechamente vinculada a sus trabajos sobre finanzas y redes de poder. Su investigación ha revelado cómo los grandes hombres de negocios de la Monarquía Hispánica utilizaron su poder económico como palanca de ascenso social, accediendo a títulos nobiliarios y posiciones de influencia política.

La obra Éxitos y fracasos de una nobleza efímera: Nicolao Grimaldo, el gran banquero de Felipe II (2022) ejemplifica este enfoque al trazar la trayectoria de un financiero genovés que alcanzó las más altas cotas de reconocimiento social en la Corte española, solo para ver cómo su linaje se eclipsó en las generaciones siguientes. A través de este estudio, Sanz Ayán examina los mecanismos de ennoblecimiento, las estrategias matrimoniales y los límites de la movilidad social en el Antiguo Régimen.

Del mismo modo, Un banquero en el Siglo de Oro: Octavio Centurión, el financiero de los Austrias (2015) ilustra cómo un banquero genovés pudo acumular honores y dignidades gracias a sus servicios financieros a la Corona, transformándose de prestamista en aristócrata. Estos trabajos biográficos, lejos de ser meros retratos individuales, sirven como ventanas para comprender las transformaciones sociales de conjunto.

La obra colectiva La nobleza española y sus espacios de poder (1480-1715) (2021) amplía esta perspectiva al examinar cómo las élites nobiliarias se adaptaron a los cambios políticos y económicos a lo largo de más de dos siglos, desde los Reyes Católicos hasta el final de la Casa de Austria.