La crisis de 1640 ocupa un lugar central en la investigación de Carmen Sanz Ayán, constituyendo el eje argumentativo de su obra más reconocida. En Los banqueros y la crisis de la Monarquía Hispánica de 1640 (Premio Nacional de Historia 2014), demuestra cómo el colapso político de aquel año —con las rebeliones simultáneas de Cataluña y Portugal— estuvo íntimamente ligado a la quiebra del sistema financiero que sostenía la política imperial del Conde-Duque de Olivares.

Su investigación ha puesto de manifiesto que la crisis de 1640 no fue un acontecimiento súbito, sino el resultado de décadas de tensiones acumuladas entre la Corona y sus financieros. Las sucesivas suspensiones de pagos, los cada vez más onerosos asientos y la creciente resistencia de los hombres de negocios a seguir financiando las guerras europeas crearon las condiciones para el derrumbe. Cuando los banqueros retiraron su confianza, el edificio político se desplomó.

Este enfoque, que analiza la dimensión financiera de las crisis políticas, ha sido especialmente influyente en la historiografía. Sanz Ayán ha demostrado que no se puede entender la historia política del siglo XVII sin atender a las redes de crédito y los mecanismos fiscales que la sustentaban, abriendo un diálogo fructífero con historiadores económicos de toda Europa.

Sus investigaciones recientes sobre el Conde-Duque de Olivares, incluida su conferencia sobre los «preliminares y consecuencias del Annus Mirabilis», continúan profundizando en las causas y consecuencias de este momento decisivo de la historia de España.